La actual Casa Franco nació en el año 1950 con el nombre de Antigua Casa del Armonio, ya que su principal actividad estuvo dedicada a la restauración y venta de ese instrumento, concebido para la liturgia en su más pura expresión.
Por aquellos años ese oficio tan preciado fue transmitido por maestros europeos —en especial italianos y alemanes— que trajeron del antiguo continente sus conocimientos y experiencia.
A partir de ahí, la actividad de la empresa fue creciendo a nivel nacional, por lo que su presencia fue permanente en el suministro, la restauración y el mantenimiento de los armonios en todo el país.
Más tarde se sumó, con igual intensidad, esa misma actividad —restauración y venta—en los pianos acústicos. Así fue como Casa Franco atendió los requerimientos de los colegios religiosos del país a través de su participación en exposiciones del Consudec (Consejo Superior de Educación Católica), además de los del público en general.
En el año 2001, Jorge Franco incorporó a su equipo al organista y maestro organero Enrique Rimoldi, cuya presencia permitió a la empresa abordar la construcción de órganos de tubos en pequeña escala, con materiales nacionales y diseños sencillos. Con motivo de los festejos del Año del Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional en 2016, se instaló en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires el primero de estos órganos.
Hoy en día Casa Franco es distribuidora oficial de Yamaha para la venta directa al público de su línea de pianos acústicos nuevos. Además ofrece los productos de la prestigiosa marca Kholer & Campbell.